Probablemente hayas notado al contendiente más nuevo en el campo de las pistolas de clavos. Es la clavadora de combustión. Estas herramientas portátiles generan potencia de martilleo mediante combustión interna. Esa es la misma fuerza que mantiene tu auto en movimiento. Si es propietario de una vivienda y quiere deshacerse del compresor de aire, esta podría ser la herramienta que está buscando.
La mecánica de la presión
En esencia, una clavadora de combustión funciona de manera similar a una clavadora neumática. Ambos utilizan una hoja larga unida a un pistón deslizante. La presión atmosférica mueve este pistón. Cuando la presión es mayor por encima del pistón, éste se mueve hacia abajo. Cuando la presión es mayor debajo de él, el pistón se mueve hacia arriba.
La diferencia radica en lo que crea ese desequilibrio de presión. Los modelos neumáticos dependen de una manguera de aire externa. Los modelos de combustión llevan su propia fuente de energía. Tienen un depósito lleno de gas inflamable. Por eso es tan importante comprender cómo utilizarlos de forma segura.
Encendiendo la explosión
Al igual que su motor, el gas se libera a una cámara de combustión situada encima de la cabeza del pistón. Un mecanismo de control electrónico maneja esta liberación. Un pequeño ventilador dentro de la cámara vaporiza el gas. Mezcla el combustible con partículas de aire. Esta preparación es esencial para una quemadura limpia.
El diseño presenta un sistema de doble gatillo. No se puede disparar el arma con una sola mano. Debes apretar el gatillo y presionar el cañón contra la superficie simultáneamente. Al presionar el cañón hacia abajo, se empuja hacia atrás una válvula de metal. Esta válvula controla el ciclo de admisión y escape de la pistola.
Ciclo de cocción paso a paso
Esto es exactamente lo que sucede cuando activa ambos activadores:
- La válvula se desliza hacia atrás alrededor del cilindro. Cierra el puerto de escape en la parte superior del arma.
- A medida que la válvula continúa retrocediendo, abre brevemente el puerto de admisión del suministro de gas. Luego lo vuelve a cerrar.
- Entra una pequeña cantidad de gas en la cámara. El ventilador lo mezcla con aire.
- La batería envía carga a una bujía situada en la parte superior de la cámara de combustión.
- La chispa enciende el gas. Esto provoca una pequeña explosión.
- La presión de la explosión impulsa el pistón hacia abajo.
- El pistón introduce la hoja en el clavo. El clavo sale disparado del arma.
- A medida que el pistón empuja hacia abajo, comprime el aire en el cilindro debajo de él.
- Cuando levantas la pistola de la superficie, la válvula se desliza hacia abajo.
- Esto abre el puerto de escape, permitiendo que escape el escape.
- El aire comprimido en la cámara de retorno empuja el pistón hacia arriba.
- El pistón vuelve a la posición “listo”. El aire actúa como un resorte.
Implicaciones de seguridad
El segundo disparador es un dispositivo de seguridad. Tienes que apretar el gatillo y presionar la pistola contra una superficie para disparar un clavo. Este mecanismo ayuda a prevenir algunas lesiones con pistolas de clavos. Detiene descargas accidentales si golpea la herramienta contra algo.
Sin embargo, este diseño puede provocar otros tipos de accidentes. La necesidad de presionar con suficiente fuerza para activar la válvula a veces puede hacer que los usuarios pierdan el control de la dirección de la herramienta. Es una compensación. Obtienes portabilidad y potencia sin manguera. Se pierde la simplicidad de un disparador de acción única.
Si está considerando comprar uno, pruebe la resistencia del gatillo. Asegúrese de poder mantener el control. El poder está ahí. Sólo tienes que gestionarlo.

























